Salte fuera del contenedor sacudiéndome las cucarachas y algún que otro resto de comida que tenía encima. Pero ¿qué era aquello? ¿en donde me encontraba? No me sonaba de nada, es más, no había nadie. Al fondo del callejón se divisaba un escaparate. Me acerqué despacio, aturdido. Allí, en el escaparate que resultaba ser una cafetería, se encontraba un hombre de complexión fuerte que, con el dedo, me decía "acércate".Entre en la cafetería, completamente desierta, con mis reservas y, dudando, me senté enfrente del hombre que me llamaba.
¿Qué está pasando? - Pregunté
¿De verdad quieres saberlo?
Si, por supuesto.
Bien -Dijo el hombre mientras agitaba su taza de café- Esto no es real Simón.
¿Cómo sabe mi nombre?Por que tu y yo somos lo mismo. -Contestó - La verdad es espeluznante y complicada; pero intentaré resumírtela.Soy todo oidos -Dije.Tu y yo, Simón, somos un producto de la ciencia. Nos han creado artificialmente para experimentar con nosotros. No tenemos ni padre ni madre, fuímos creadosa través de unas células y alimentados con nutrientes artificiales. De vez en cuando, vamos hablo en mí caso y, supongo que en el tuyo también, existen fallos. Nos tienen a unos 200 individuos conectados a un sistema que genera un realidad virtual de nuestras vidas. En teoría no debería haber ningún problema; pero, si lo hay. Por un error, yo conseguí pasar de un indivíduo a otro, es decir, puedo entrar en las vidas de los demás sin que esté programado. Vamos, podría ser otro conocído tuyo; pero con la diferencia de que yo soy quién te conozco a tí, no es algo fortuíto y predecido. Todo lo que has vivído últimamente es una ilusión, como el resto de tu vida.
No me lo podía creer. ¿Qué me estaba contando el pirado este? De repente me dí cuenta de que todo era verdad, la cafetería que antes estaba desierta ahora estaba llena, en la calle había el bullicio habitual.
Todo es una ilusión Simon - Continuón el hombre - Si mañana deciden que tu fallo es demasiado grave te eliminan y punto, sólo eres una rata de laboratorio.
No - Contesté - Antes me elimino yo.
Salí a la calle y ví que entre el tráfico y la gente había un policia. Me acerqué a el, cuando estaba llegando dos hombres me intentaron sujetar. Los aparte con todas mis fuerzas. Cogí al policia y lo tiré al suelo mientras le arrebataba el arma.A mí no me jodeis - Grité con rabia - No voy a ser de nadie.Cogí el arma, metí el cañón en mi boca y disparé........ En ese momento lo comprendí todo.
UNA SEMANA DESPUÉS
Señora Alexa, bienvenida al centro Nueva Esperanza Sistemas Orientativos (NESO). Por desgracia, su marido a sido un caso imposible. No hemos conseguido recuperarlo. ¿Sabría usted darme alguna pista?
No se -Comentó la rubia- Era una persona normal hasta que se empezó a obsesinar con esas cosas del espionaje y ......... - La mujer lloraba.
Hace una semana - Repicó el doctor - su marido atacó a dos enfermeros, le arrebató el arma a un vigilante y se quitó la vida. Desde su ingreso en este centro parecía como ausente; sólo reaccionaba de vez en cuando, gritando cosas incoherentes acerca de lugares y personas; hasta que ocurrió el fatal desenlace.
Eramos una pareja normal -Dictó la rubia- a mí me decía rubia ¿cómo fué el día?.... eramos felices, hasta que enloqueció y lo tuvímos que ingresar.
Tome mi targeta -Dijo el doctor acercándole el trozo de cartón a su mano- si necesita algo no dude en contactar con nosotros...
Alexa miró la targeta, en ella rezaba: Samuel Urdiales Pardo-Buenrío (SUPB)
viernes, 20 de noviembre de 2009
sábado, 30 de mayo de 2009
Capítulo 4º
Instintivamente, casí como sonámbulo, salí del baño y me dirigí a mi cuarto. Siempre guardo una botella, o lo que queda de ella, de whisky bajo mi cama.
Bebí, bebí mucho, no como para no saber lo que hacía, pero sí como para afrontar mis miedos, mi realidad y mis maquinaciones. Mi mente seguía funcionando, no
se a que nivel; pero lo justo para que no me olvidara del trozo de periódico caído en el baño. ¿Cuánto tiempo estube bebiendo? No lo se. Lo único que se, es
que, cuando fuí a buscar el diario al servicio no estaba. ¿Seria otra alucinación? ¿Qué me pasa? ¿Por qué a mí? Quizás deba volver al psiquiátrico.No, no es verdad, no estoy loco ¿qué coño me hace pensar eso? Jamás tuve un pensamiento distinto al resto; quiero decir, nunca he intentado suicidarme, ni
fugarme... en general, he sido uno más del montón. Quizás ahora se me fuera la pinza; pero ¿tanto? Tiene que haber una razón.La rubia, ¿si nunca la había visto? ¿Sera ella la clave?Creo que necesito otro trago.......¿Y sí SUPB y NESO fueran realmente coordenadas? O, si por el contrario ¿Mi cabeza me hizo imaginar todo y fuí a presentar mi baja enajenado?Alcohol y más alcohol. Mi mente en ese momento sólo podía pensar en una cosa....... Tengo que reunir pruebas. Busqué el trozo de periódico todo lo que pude y
lo encontré."Miembro del SUPB asesinado" rezaba. ¿Y sí lo pudiéra evitar? ¿Y sí pudiera controlar mi futuro? Primero tenía que saber que era SUPB; luego ya decidiría.Espere a que se me pasara la borrachera, ahora sí tenía en mis manos el panfleto y no lo soltaría hasta saber que quería decir.¿Y la rubia? ¿Qué pintaba en todo esto?Sueño..... tengo mucho sueño..... No se cuantas horas dormí; pero tengo una resaca de cojones. En mi mano el trozo de períodico...... mi muerte en dos días.No recuerdo casí nada; si..... pero; no las últimas horas. Cuando me levanté todo estaba cambiado. Es como si no fuera mi casa. Antes podría andar a oscuras
por ella, ahora.... ahora mi casa es una extraña más en mi vida. Creo que hay habitaciones que han cambiado de sitio. ¿Qué será lo siquiente? Tengo frío.La puerta, alguién anda en la puerta. Me pongo alerta......De repente la puerta se abre y...La rubia aparece tan campante. Hola cariño - me dice.¿Qué quieres? - pregunté instintavamente - ¿Qué o quién eres?¿Como? - Contesto ella - Soy yo, Alexa. ¿Qué te pasa?¿Alexa?¿Qué te pasa?, me asustas - replicó la rubia.¿Me asustas? Tú me asustas a mí... - Conteste - Tienes las llaves de mi casa y no se quién eres, ni que haces aquí..... Ni tu nombre.Flipado, esa es la palabra, cuanto más hablaba con ella más me conocía; pero ¿Si yo no se quién es? ¿Qué pasa?Cariño - dijo la rubia mientras se acercaba a mí- ¿qué te pasa?, llevamos cinco años casados y ¿no te acuerdas de mí? ¿te has dado un golpe?Pero ¿qué dices? ¿casados? Si ni siquiera te conozco, no me toques - contesté a la vez que le apartaba la mano.Mira, lo mejor será que llame al médico, llevas unos días muy raro, me tienes preocupada - Dijo la rubia mientras echaba mano al teléfono.Me levanté lo más rápido que pude y me avalancé sobre ella tirándola al suelo.No se que quieres pero me lo vas a contar todo - dije mientras la sujetaba fuertemente al suelo - ¿qué es SUPB? ¿por qué me sigues? ¿quién eres? ¿qué
significa este recorte? En ese momento miré mi mano y el recorte de periódico ya no estaba. La solté y me tire hacia atras con un gesto de pánico. No entendía nada. Busqué a mí
alrededor el dichoso papel, no estaba. Me paré y miré a la rubia con cara de ¿qué coño esta pasando aquí? Ella lloraba.Simón - dijo la rubia sollozando - tenemos que llamar a un médico, no puedes seguir así.Mi cabeza hierve. Quizás estoy volviéndome loco y desvarío. Quizás ella tenga razón. Ahora mismo no se ni quién soy ni que coño hago aquí.La mire con cara de pena y asentí.Sobre media hora más tarde un médico estaba en casa tomándome la tensión, temperatura ... Yo lo achacaría al estrés - comento el doctor - pero tendríamos que hacer un chequeo más a fondo. Por el momento tómese esta pastilla, es un relajante, le
ayudara a conciliar el sueño.Me pusé aquella pastillita azul debajo de la lengua y, para cuando se fué el doctor los ojos me pesaban demasiado como para tenerlos abiertos. Eché un
vistazo a mí alrededor, a aquella desconocida casa, a aquella mujer desconocida. Me dormí.No se cuanto tiempo dormí, abrí los ojos, estaba oscuro, ¿y ese olor? Dios que mal huele, es nauseabundo, tengo ganas de vomitar... o Dios tengo que salir de aquí. Levanté mis brazos y toqué techo, empuje con todas mis fuerzas y se levantó, aproveché para levantarme.¿Qué cojones? Era un contenedor de basura, estaba en un contenedor de basura. No entiendo nada. Sumergido en mierda hasta la cintura miré a mi alrededor. Estaba en una especie de callejón, tipo los que se ven en las pelis americanas. No pude más. Vomite.
Bebí, bebí mucho, no como para no saber lo que hacía, pero sí como para afrontar mis miedos, mi realidad y mis maquinaciones. Mi mente seguía funcionando, no
se a que nivel; pero lo justo para que no me olvidara del trozo de periódico caído en el baño. ¿Cuánto tiempo estube bebiendo? No lo se. Lo único que se, es
que, cuando fuí a buscar el diario al servicio no estaba. ¿Seria otra alucinación? ¿Qué me pasa? ¿Por qué a mí? Quizás deba volver al psiquiátrico.No, no es verdad, no estoy loco ¿qué coño me hace pensar eso? Jamás tuve un pensamiento distinto al resto; quiero decir, nunca he intentado suicidarme, ni
fugarme... en general, he sido uno más del montón. Quizás ahora se me fuera la pinza; pero ¿tanto? Tiene que haber una razón.La rubia, ¿si nunca la había visto? ¿Sera ella la clave?Creo que necesito otro trago.......¿Y sí SUPB y NESO fueran realmente coordenadas? O, si por el contrario ¿Mi cabeza me hizo imaginar todo y fuí a presentar mi baja enajenado?Alcohol y más alcohol. Mi mente en ese momento sólo podía pensar en una cosa....... Tengo que reunir pruebas. Busqué el trozo de periódico todo lo que pude y
lo encontré."Miembro del SUPB asesinado" rezaba. ¿Y sí lo pudiéra evitar? ¿Y sí pudiera controlar mi futuro? Primero tenía que saber que era SUPB; luego ya decidiría.Espere a que se me pasara la borrachera, ahora sí tenía en mis manos el panfleto y no lo soltaría hasta saber que quería decir.¿Y la rubia? ¿Qué pintaba en todo esto?Sueño..... tengo mucho sueño..... No se cuantas horas dormí; pero tengo una resaca de cojones. En mi mano el trozo de períodico...... mi muerte en dos días.No recuerdo casí nada; si..... pero; no las últimas horas. Cuando me levanté todo estaba cambiado. Es como si no fuera mi casa. Antes podría andar a oscuras
por ella, ahora.... ahora mi casa es una extraña más en mi vida. Creo que hay habitaciones que han cambiado de sitio. ¿Qué será lo siquiente? Tengo frío.La puerta, alguién anda en la puerta. Me pongo alerta......De repente la puerta se abre y...La rubia aparece tan campante. Hola cariño - me dice.¿Qué quieres? - pregunté instintavamente - ¿Qué o quién eres?¿Como? - Contesto ella - Soy yo, Alexa. ¿Qué te pasa?¿Alexa?¿Qué te pasa?, me asustas - replicó la rubia.¿Me asustas? Tú me asustas a mí... - Conteste - Tienes las llaves de mi casa y no se quién eres, ni que haces aquí..... Ni tu nombre.Flipado, esa es la palabra, cuanto más hablaba con ella más me conocía; pero ¿Si yo no se quién es? ¿Qué pasa?Cariño - dijo la rubia mientras se acercaba a mí- ¿qué te pasa?, llevamos cinco años casados y ¿no te acuerdas de mí? ¿te has dado un golpe?Pero ¿qué dices? ¿casados? Si ni siquiera te conozco, no me toques - contesté a la vez que le apartaba la mano.Mira, lo mejor será que llame al médico, llevas unos días muy raro, me tienes preocupada - Dijo la rubia mientras echaba mano al teléfono.Me levanté lo más rápido que pude y me avalancé sobre ella tirándola al suelo.No se que quieres pero me lo vas a contar todo - dije mientras la sujetaba fuertemente al suelo - ¿qué es SUPB? ¿por qué me sigues? ¿quién eres? ¿qué
significa este recorte? En ese momento miré mi mano y el recorte de periódico ya no estaba. La solté y me tire hacia atras con un gesto de pánico. No entendía nada. Busqué a mí
alrededor el dichoso papel, no estaba. Me paré y miré a la rubia con cara de ¿qué coño esta pasando aquí? Ella lloraba.Simón - dijo la rubia sollozando - tenemos que llamar a un médico, no puedes seguir así.Mi cabeza hierve. Quizás estoy volviéndome loco y desvarío. Quizás ella tenga razón. Ahora mismo no se ni quién soy ni que coño hago aquí.La mire con cara de pena y asentí.Sobre media hora más tarde un médico estaba en casa tomándome la tensión, temperatura ... Yo lo achacaría al estrés - comento el doctor - pero tendríamos que hacer un chequeo más a fondo. Por el momento tómese esta pastilla, es un relajante, le
ayudara a conciliar el sueño.Me pusé aquella pastillita azul debajo de la lengua y, para cuando se fué el doctor los ojos me pesaban demasiado como para tenerlos abiertos. Eché un
vistazo a mí alrededor, a aquella desconocida casa, a aquella mujer desconocida. Me dormí.No se cuanto tiempo dormí, abrí los ojos, estaba oscuro, ¿y ese olor? Dios que mal huele, es nauseabundo, tengo ganas de vomitar... o Dios tengo que salir de aquí. Levanté mis brazos y toqué techo, empuje con todas mis fuerzas y se levantó, aproveché para levantarme.¿Qué cojones? Era un contenedor de basura, estaba en un contenedor de basura. No entiendo nada. Sumergido en mierda hasta la cintura miré a mi alrededor. Estaba en una especie de callejón, tipo los que se ven en las pelis americanas. No pude más. Vomite.
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